Aires de verano
Eras la brisa
que me despertaba
al amanecer
junto a los primeros
tibios rayos de sol
que nos alentaban.
Bebíamos juntos
los vientos de la vida
que henchían las velas
de nuestro navegar.
Los días tórridos
eras el embat
que refrescaba
las tardes de solana.
Otros eras terral
que invitaba
a sestear juntos
abandonados
a la ensoñación.
Hoy los vientos
no nos son propicios,
aunque sigas
siendo parte
del aire que respiro

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